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El poder político de las mujeres
Domingo, 07 de Octubre de 2018 19:58

Les compartimos un pequeño articulo de Graciela Rodriguez del Instituto Equit - Gênero, Economia, Cidadania Global sobre los acontecimientos en Brasil y otras partes del mundo. Um dia maravilhoso para el feminismo brasileir!.
Saludos,

 

Lo que vimos el último sábado de septiembre en las calles de Brasil es una nueva forma de poder político. El cuerpo de las mujeres enfrentando el miedo que las elites quieren imponer a las sociedades, y diciendo que no queremos ser tuteladas, invisibilizadas, amenazadas y asesinadas. Una nueva forma de construcción de democracia en las calles, a pesar de las vetustas instituciones políticas donde las mujeres no superan el 10% de presencia en los parlamentos corrompidos por el poder patriarcal, deslegitimados por prácticas corruptas y de una política que sólo se legitima como expresión de la jerarquía de dominación.

¿Pero por qué no tenemos miedo?, porque conseguimos la incorporación sensible de los cuerpos cuando se saben acompañados en el espacio común, el "acuerpamiento" del cual hablan las compañeras latinas cuando salen a las calles. Lo común, una práctica y construcción antigua de las mujeres, desde antes de las brujas, que viene de la experiencia comunitaria, amasada junto con los cantos colectivos de las trabajadoras, pero aun latente en los modos de vida de las “quebradoras” de coco de babazú y otras en Brasil. Y las mujeres pueden hacerlo porque, recuperando nuestra memoria arcaica, no precisamos reproducir la pertenencia a cualquier institucionalidad de la guerra y la violencia.

Aquí está engendrándose una nueva forma del “hacer político”, desde las redes sociales a las calles las mujeres nos mostramos como una fuerza horizontal, como un deseo solidário para con la sociedad, con total despudor en la exhibición de las diversidades, y con alegría contagiante: ¡Una forma que rompe el miedo!

La presencia de miles de mujeres en las calles de las ciudades del país, exhibiendo el rechazo de la sociedad al fascismo, fue una forma de un hacer político transbordante de los canales institucionales, de las maneras enyesadas del disciplinamiento que hace siglos nos imponen. El fascismo como la expresión más acabada del individualismo, de la negación del otro como diferencia, del rebajamiento e invisibilización de lo diverso, de la naturalización de la violencia contra las mujeres, de domesticación de los cuerpos de las mujeres, de los negros y negras, de la diversidad sexual, de los y las inmigrantes, y de los empobrecidos por un poder económico patriarcal cada vez más concentrador de las riquezas producidas por toda la sociedad.

Pero el fascismo también es el resultado de la sofisticación, cada día mayor, de las formas de control de la sociedad y del territorio, y la modulación de las subjetividades, a partir de las “religiones de mercado”, del consumo, del sentido común de la moral, del sentido común de la doble moral, del manejo de las voluntades y deseos más íntimos, de exploración de corazones y mentes ...

Por eso las mujeres, a partir de un largo proceso de liberación que ya dura varios siglos, estamos enfrentando el fascismo con formas no violentas de expresión, de valorización de las diversidades, de respeto a los cuerpos y sus sexualidades, de insumisión a los padrones estéticos, de cuidado con la vida cotidiana, o sea simplemente, de percibir el otro.

Nosotras, que desde el feminismo hemos sido capaces de construir más allá de los territorios domésticos de valorización del trabajo invisible de las mujeres, de denunciar y combatir - hermanadas – las violencias que sufrimos en el cotidiano, que salimos a construir la igualdad en el vasto campo del trabajo y de los estudios, que estamos haciendo la revolución más triunfante del último siglo, ahora tomamos las calles para enfrentar el fascismo por su raíz de odio y dominación patriarcal, racista y de clase. Y lo hacemos a partir de la práctica de politización feminista, de las huelgas internacionales que impulsamos los últimos 8 de marzo, que abren nuevos entendimientos sobre el concepto del trabajo, a partir del derecho a la propia elección para nuestras sexualidades, de nuestra libertad para tener o tener hijos, de vivir la maternidad como un acto político y de composición de afectos y relaciones, de caminar hacia una división sexual del trabajo igualitario, de la fuerza del actuar colectivo en las calles que tomamos, y que ahora ya no queremos abandonar; del deseo, en fin, de construir un mundo de iguales y amorosamente diversos ...

Expresamos lo político reinventado, descolonizado, libertado en su potencia de expresión del deseo de igualdad, solidaridad y paz. Frente a la pulsión de muerte, y a la espectacularización de la violencia que exacerba el fascismo, oponemos esa potencia que surge de la necesidad de inventar otras prácticas, otros saberes y otros mundos. Crear diálogos, vínculos, argumentaciones politizando la vida en su sentido social, cooperativo y amoroso es la forma de huir de las ansiedades, angustias y del sufrimiento psíquico al que nos condena el frenesí capitalista.

El movimiento de las mujeres hace visible la "pedagogía de la crueldad"[1] que impone el fascismo, exponiendo los cuerpos en lucha como un modo de vida sin miedo. Y eso es lo sensible, que toca las emociones y que tanto incomoda al poder, porque va directo al cuerpo y al alma del ser.

Nuestras prácticas, nuestras ropas, consignas, colores, danzas y nuestra alegría pintan el aire de forma diferente para desafiar el odio, y para permitir re-apropiarnos de las sensibilidades.

Como dice el filosofo Franco Berardi, "la felicidad es subversiva cuando ella deviene colectiva": ayer, en muchas ciudades de Brasil y del mundo, fuimos subversivamente felices.


Por: Graciela Rodríguez

 
¿CÓMO VA EL ENFOQUE DE GÉNERO EN LA IMPLEMENTACIÓN DE LOS ACUERDOS DE PAZ?
Viernes, 05 de Octubre de 2018 23:02

MAGDA YANETH ALBERTO CUBILLOS.

Representante de las organizaciones nacionales de mujeres a la instancia especial para contribuir a garantizar el enfoque de género en la implementación del acuerdo final.


El reconocimiento del enfoque de género es uno de los aspectos más importantes del acuerdo de paz firmado en Colombia durante el año 2016, es un logro político del movimiento social de mujeres que desde sus diversidades, territorios y acciones contribuyeron a la exigencia de ser PACTANTES Y NO PACTADAS, con lo cual se logró este enfoque, que reconoce los derechos de las mujeres y personas Lesbianas, Gay, Bisexuales y Trans-LGBT y registra la necesidad de identificar los efectos diferenciados de la guerra en estos cuerpos.

Este logro se materializa con las más de 100[1] medidas específicas que contiene el acuerdo y que promueven la equidad entre hombres y mujeres, y para la población LGBT, por ello su implementación hará historia, será ejemplo y una buena práctica para retomar en futuros procesos de paz en el mundo y en Colombia.

Este acuerdo no solo es pionero en incluir el enfoque de género, sino en nombrar una Instancia Especial de Mujeres[2], la cual se creó con el fin de contribuir al seguimiento del enfoque desde la Sociedad Civil y garantizar los derechos de las mujeres en la implementación del Acuerdo Final entre la FARC y el Estado Colombiano.

Cabe resaltar que la construcción colectiva para la exigencia de este enfoque, nos ha permitido al movimiento social y político de mujeres, reconocer que este enfoque no es suficiente sino se acompaña con el enfoque étnico-Anti-racial, el enfoque Territorial y diferencial, pues sin estos, tal como lo han advertido las mujeres campesinas, indígenas, negras, LBT, victimas y  las mujeres de los territorios más abandonados por el Estado Colombia, no lograremos una paz Estable y Duradera, la cual no será posible en la medida que no se superen las condiciones de pobreza y desigualdad que viven las poblaciones, en especial las mujeres.

Lo corrido del 2018 ha dejado importantes avances y retos para el logro de la implementación del acuerdo de paz con enfoque de género.


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Declaración sobre derechos campesinos en las Naciones Unidas
Miércoles, 03 de Octubre de 2018 15:54

Proyecto de declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en áreas rurales.

El Consejo de Derechos Humanos, recordando los principios proclamados en la Carta de las Naciones Unidas, que reconocen la dignidad y el valor inherentes y los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la humanidad como fundamento de la libertad, la justicia y la paz en el mundo.
Teniendo en cuenta los principios proclamados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Pacto Internacional sobre los derechos civiles y políticos, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de Discriminación contra la mujer, la Convención sobre los Derechos del Niño, la Convención sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, convenios pertinentes de la Organización Internacional del Trabajo y otros instrumentos internacionales que han sido adoptados a nivel universal o regional.

Reafirmando también la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, además reafirmando que todos los derechos humanos son universales, indivisibles, interrelacionados, interdependientes y se refuerzan mutuamente y deben ser tratados de manera justa y equitativa, en el mismo pie y con el mismo énfasis, y recordando que la promoción y protección de una categoría de derechos nunca debe eximir a los Estados de la promoción y protección de los otros derechos. 

Reconocer la relación e interacción especial entre campesinos y otras personas que 
trabajan en áreas rurales por el cuidado de la tierra, el agua y la naturaleza a las que están vinculados y en las que ellos dependen para su sustento, reconociendo también las contribuciones pasadas, presentes y futuras de los campesinos y otras personas que trabajan en áreas rurales en todas las regiones del mundo para el desarrollo y para la conservación de la biodiversidad, que constituye la base de la producción alimentaria y agrícola en todo el mundo y su contribución para garantizar el derecho a una alimentación adecuada y seguridad que son fundamentales para alcanzar los objetivos de desarrollo acordados internacionalmente incluida la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible...

Leer comunicado en su versión original. 

 

 
#DíaInternacionalDeLaAlfabetización
Martes, 18 de Septiembre de 2018 10:32

 
La UNESCO celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo
Viernes, 31 de Agosto de 2018 22:01
2019, Año Internacional de las Lenguas Indígenas
El sitio web que hoy lanza la UNESCO sobre las acciones de este año conmemorativo, contribuye a la creación de conciencia sobre la urgente necesidad de preservar, revitalizar y promover las lenguas indígenas en todo el mundo. Hoy existen entre 6.000 y 7.000 lenguas de las cuales el 97% de la población mundial habla solo un 4%. Una gran mayoría de las lenguas minoritarias son habladas principalmente por los pueblos indígenas, y continuarán desapareciendo a un ritmo alarmante si no se toman resguardos. Sin una medida adecuada para abordar este problema se perderán además la historia, tradiciones y memorias de los pueblos que las hablan y se reducirá considerablemente la diversidad lingüística en todo el mundo.


vía: www.unesco.org 

 
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